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Loja Histórica


Loja Siglo XIX

Enciclopedia Geográfica Pascual Madoz 1845


Loja: Ciudad 1845


LOJA: c. con ayunt., al que está agregada la ald. de Zagra, cap. del part. jud. de su nombre, en la prov., dióc., aud. terr. y c. g. de Granada (9 leg.), con adm. de rentas estancadas y correos, com. de armas y vicaría foránea, de la cual dependen los pueblos de Algarinejo, Huétor Tájar, Salar y Zagra.

SITUACIÓN Y CLIMA. Se halla sit. en un profundo y delicioso valle que atraviesa el Genil entre dos sierras, una llamada Periquetes, prolongación de las de Ronda, y la otra el Hacho, no muy dist. de aquella. Su horizonte es muy limitado; los vientos más frecuentes son los del E. y O., fríos en el invierno y cálidos en el estío los primeros, y los segundos templados en aquel y refrigerantes en este. Su clima es sano, y las enfermedades más comunes son neumónicas, intermitentes e inflamatorias.

INTERIOR DE LA POBLACIÓN Y SUS AFUERAS. Tiene 2.108 casas, algunas de buena figura y comodidad con 2, 3, 4 y aún 5 pisos, 107 calles, las más de ellas pendientes, de mal piso y mal alineadas, pero con alumbrado establecido recientemente en las más principales; 2 plazas, la mayor de figura de trapezoide, en la que se hallan las casas del ayunt., la cárcel, y a la entrada del E. una fuente de piedra tosca de mal gusto con 4 caños; y la plaza nueva de la misma figura que la anterior, en la que están los abastos de la c., el mercado de granos, el pósito y pescadería. La casa consistorial, construida en 1569, es un edificio de 2 cuerpos, formando el interior una galería con 5 arcos de orden dórico, 4 de ellos con verjas y el del centro con la puerta; a estos corresponden los huecos que dan luz a las habitaciones altas, habiendo sido reparada y reformada en diciembre de 1847 la sala capitular; la cárcel situada a la subida de la alcazaba o castillo es reducida, insegura, mal sana y de mala construcción, pues se hallan juntos toda clase de detenidos. El pósito, obra sólida pero de ninguna vista, fue fundado el año de 1541, y en el de 1797 tenía de fondo 35.674 fanegas de trigo y 529.179 reales en dinero; en el día solo cuenta con 11.000 fanegas de trigo. La pescadería es una galería de 6 arcos apuntados, que si no tiene gran mérito, ha acabado de alinear el lado S. de la plaza nueva dándole una agradable perspectiva. Hay 3 plazuelas, la del Correo, contigua a la plaza mayor, cuadrada y con buenas casas, de las cuales una es la que habiendo sido colegio de Jesuitas la donó el Sr. Don Carlos III para establecer escuelas, y después se destinó para los corregidores. La plazuela de la Iglesia es de figura irregular y del mal aspecto; y la del Puerto, contigua al río Genil, es alegre y tiene buenas casas. Hay una escuela de primera enseñanzas para niños, dotada con rentas de propios, otras dos sostenidas por los alumnos, y varias de niñas en el mismo concepto. Existió un colegio seminario fundado en 1664 para la enseñanzas de las primeras letras y latinidad; pero vendidas sus mejores fincas en 1806 y entregado el edificio con los censos aún cobraba el colegio en 1842 a la Amortización, ha perdido el vecindario aquel útil establecimiento. Lo mismo ha sucedido con el colegio titulado de San Francisco Javier, fundado en 1734 a cargo de los Jesuitas, y suprimido en 1767 a la extinción de la Compañía de Jesús. En lo ant. se conocieron 4 hospitales: el de Santa Elena, o de la Sangre, erigido por los Reyes Católicos en tiempo de la conquista, para curación de los heridos en la guerra, del que solo se conserva un caserón muy deteriorado sin uso alguno; el de San Sebastián, totalmente destruido, habiéndose edificado en su lugar un horno de ladrillos; el de la Caridad, que es una especie de cotarro donde se refugian y hacen noche los pobres transeúntes o forasteros, dedicándose a su socorro los 7 u 8.000 reales que reditúan sus fincas, y el sobrante, cuando lo hay, al de los enfermos del hospital de Nuestra Señora de la Misericordia. Este, constituido con rentas decimales en 1644 con obligación de sostener por lo menos 14 camas, ha llegado a contar 24, que casi siempre se hallan desocupadas por falta de medios, a no ser cuando acuden militares o presidiarios enfermos, quienes pagan sus estancias; con alguna utilidad que estas producen y con las rentas del hospital, que ascienden a unos 4.000 reales, se atiende al pago de la dotación de los empleados y al socorro de los enfermos hasta donde los fondos alcanzan. A este establecimiento se halla agregada la lactancia de los niños expósitos del partido, que antes se remitían a Granada. En el orden eclesiástico cuenta esta ciudad 3 parroquias erigidas por los Reyes Católicos al tiempo de la conquista, bajo las denominaciones de Santa María de la Encarnación, San Gabriel y Santa Catalina. La primera y más antigua declarada mayor o matriz desde su erección, está situada al pie de la fortaleza, de que luego hablaremos, sobre las ruinas de una mezquita, y es un edificio sólido de una nave aunque compuesta de dos obras distintas, según la diversa época de su construcción: tiene en una de sus capillas un sepulcro de concha de exquisito gusto y primorosamente trabajado, en que está depositada la imagen del Salvador ya cadáver; y entre los ornamentos se conservan restos de uno encarnado que regaló la reina Doña Isabel I, y llevó al concilio de Trento por su hermosura el Ilmo. Sr. Guerrero, arzobispo de Granada. Está servida por un cura de término, dos beneficiados, (hay vacantes 5 beneficiados), y 3 tenientes, de los cuales uno está destinado para la ayuda establecida en Campo Dauro. En su torre está el reloj público. El Sagrario, apéndice de la iglesia, es una capilla en la que se halla la pila bautismal y se hacen los ejercicios parroquiales. La segunda parroquia (San Gabriel), es de cantería, de buena planta, pero de modesta y sencilla arquitectura, perteneciente más bien al orden toscano que a ningún otro: la portada de O. corresponde al compuesto y bastante buena, aunque toda ella y el misterio de la Encarnación que se contiene en su segundo cuerpo, están muy injuriados por el tiempo. El curato es también de término, y está servido por el párroco y 2 tenientes. La parroquia de Santa Catalina Mártir, que se cree estuvo dedicada en su origen a la Concepción, es bastante capaz y no ofrece particularidad alguna digna de notarse. En una de sus capillas se da culto a San Cresto, cuyo esqueleto, sobrepuesto de cera imitando al natural, representa un cuerpo muerto vestido de capitán romano y fue donado a la parroquia por el Excmo. Sr. D. Pedro Espejo, natural de esta ciudad, ayo del Sermo. Sr. Infante don Francisco de Paula. El curado es de término, servido por el párroco y 2 tenientes. Existen 3 derruidos conventos que fueron de la observancia de San Francisco, mínimos de San Francisco de Paula y descalzos reformados de San Pedro de Alcántara. El 1º fue fundado por los reyes Católicos al mismo tiempo que las parroquias, al pie de la montaña del Hacho del otro lado del Genil, en cuyo sitio subsisten todavía los lienzos del derruido edificio. El 2º en 20 de enero de 1559 por religiosos mínimos venidos de Sevilla; y el 3º en 10 de abril de 1607 por frailes de la orden, a quienes el cuerpo capitular dio en la propia fecha el dinero necesario para la edificación, que se verificó en parte O. de la ciudad, punto llamado Mesón de Arroyo, frente a la Cañada del Cojín. Enajenado este último por la Amortización a favor de un particular, y en ruinas los otros dos, se hallan también desmanteladas sus iglesias. El de los descalzos tenía un anchuroso compás plantado de cipreses, álamos negros y rosales, y circundando un gran muro, cuyo local servía de sitio de recreo a la población. En su centro se elevaba sobre una escalinata de jaspe encarnado, una columna de orden compuesto de la misma piedra, en cuyo capitel estaba colocada una estatua de mármol blanco de la Concepción de María Santísima, mutilada hoy y descompuesta toda la obra, costeada a expensas del ayuntamiento, para dejar cumplidas reales determinaciones que así lo previnieron, concluida la guerra de sucesión en 1702. El convento de monjas de Santa Clara, único de mujeres que hay en la ciudad, fue fundación del Ilmo. Sr. Don Fr. Fernando Talavera, primer arzobispo de Granada y antes monje Jerónimo y confesor de la reina Isabel. Su iglesia concluida en 1527, es de elegante y proporcionada planta, pintadas sus paredes al fresco por D. José y D. Vicente Ciesar, profesores de Granada. Además de las iglesias de que hemos hablado, existen otros 8 santuarios; 5 en las afueras, uno de ellos en las salinas y 3 dentro de la población, aunque 2 de ellos están a sus salidas de O. y N., y el tercero inmediato a la plaza mayor. Este, dedicado a Nuestra Señora de la Caridad, que es la patrona, es un paralelogramo rectángulo, dividido por 2 órdenes de columnas dóricas en 3 naves embovedadas. La de Jesús Nazareno, a la entrada O. de la ciudad, es firme y sólida y su arquitectura figurando una cruz exacta, corresponde al orden toscano: tiene una preciosa media naranja, y el templo aunque pequeño, es el mejor concluido de la población. Tiene esta capilla buenos cuadros, entre ellos un Santísimo Cristo de la Expiración, de Alonso Cano, y dos apaisados sobre el proceso y juicio de condenación del Salvador, cuyo autor se ignora. En uno y otro templo se da diariamente culto a Dios, por hermandades celosas de promoverlo. El tercero, situado junto a la iglesia de San Francisco a la parte norte de la ciudad, se denomina de la Sangre, por haber servido en su principio de hospital de heridos, y tiene una buena escultura de Jesús. Los 5 restantes no ofrecen particular idea alguna digna de notarse; como no sea la posición del titulado del Calvario, por la belleza del horizonte que descubre, y el apostolado de mediana pintura del de San Roque en el extremo sur. Del colegio de Jesuitas de San Francisco Javier, hemos hecho mención anteriormente. El cementerio, espacioso y sencillo, fue construido en 1839 con arbitrios creados por la municipalidad, y dista de la población ¼ de legua al este. Hacia el medio de la línea que marca la longitud de la ciudad de este a oeste, se eleva sobre un monte o collado de piedra el antiguo castillo llamado Alcazaba, flanqueado de cubos de distintos tamaños, y rodeado de una muralla con ángulos salientes, dentro de los cuales estaban en tiempo de los moros y cuando la conquista el alcázar, la mezquita principal y lo mejor y más lucido de la población. Su parte exterior estuvo también muy fortificada con torres a la distancia de 1 o más leguas, de las cuales se conserva el castillo de Zagra y otros. El de la ciudad está todo reducido a escombros, a pesar de las reparaciones que el él hicieron los franceses en la guerra de la Independencia. Hay 2 paseos, uno a la salida para Granada, llamado de los Angeles, por un santuario dedicado a la Virgen con este nombre, y otro El Haza, por haber sido antes una buena tierra de labor de riego; el primero nada ofrece de notable, como no sea un pretil con asientos en uno de sus lados, y una fuente de 2 caños arrimada a la pared; el segundo, situado del otro lado del Genil pasado su elevado puente, es un paralelogramo rectángulo con asientos continuos de piedra tosca, 8 calles de frondosos álamos negros, una fuente de taza, y un vistoso jardín con exquisitas y fragantes flores. Para el surtido público de agua hay 14 fuentes en distintos sitios de la ciudad, si bien no son bastantes para la comodidad del vecindario en este importante ramo; algunas casas particulares tienen fuente, y cuando escasea el agua en los nacimientos de que así estas como aquellas se surten, se acude a la llamada de la Mora, situada en la Alfaguara, con 15 caños abundantes, cuyo raudal no puede conducirse a la población por la respectiva altura en que esta se encuentra. Los ganados se abrevan en los pilones de las fuentes públicas.

 

Grabado de Loja del año 1835

 

TÉRMINO. Confina al norte con los de Iznájar, Algarinejo y Montefrío; al este con este último, Huétor Tájar, Salar y Alhama; al sur también con el de Alhama y los de Zafarraya y Alfarnate, y al oeste con los de Archidona y Villanueva de Tapia, que corresponden a la provincia de Málaga: su extensión de norte a sur es de 5 leguas, incluyendo el anejo Zagra, y de este a oeste 3 ½, en cuyo espacio se cuentan 164 cortijos, 79 caserías y molinos harineros, 9 aceiteros. El terreno, aunque de variada clase por las sierras que en él se encuentran, es en su mayor parte bueno y a propósito para sementeras, viñedo, olivar, y toda clase de verduras y frutales, con grandes vegas de excelentes tierras de labor de riego. Le baña el río Genil, que se desliza de este a oeste por el canal que dejan abierto las dos sierras, entre las cuales se halla situada la ciudad: para la comunicación de esta con el barrio de San Francisco, cruza el río un elevado puente de cantería de 112 varas castellanas de longitud, con 3 grandes arcos desiguales de medio punto, de los cuales el del centro, mayor que los demás, está resentido, habiendo perdido los sillares su nivel circular. En el curso de las aguas (que tienen frecuentes y muy perjudiciales desbordaciones) tanto por la parte superior como por la inferior, se encuentran los vistosos paisajes conocidos por los Infiernos de Loja, sitos amenos, de gran profundidad, en los que el agua corre como filtrándose por medio de los tajos que hay en su fondo, y con un ruido bronco e imponente. Cría este río, así como algunos de los arroyos que después mencionaremos, nutrias, barbos, bogas, truchas, anguilas y cangrejos. El Manzanil nace a la falda de una sierra distante ¼ legua de la ciudad; y regando en su curso de sur a norte una dilatada y hermosa vega, da movimiento a 2 molinos de papel, 3 harineros y 1 batán, y se precipita en el Genil desde una considerable altura, formando una preciosa cascada. Frente a la población, al pie de la sierra del Hacho, nace el arroyo Frontil, que después de regar otra dilatada y frondosa vega y de dar movimiento a varios molinos harineros, entrega sus aguas al Genil. Dentro de la ciudad tiene su origen la Alfaguara, al pie del sitio en que estuvo la anterior población; y sin servir mas que para lavadero público, mover 2 molinos harineros y regar una huerta que fue de D. Alvaro de Luna, primer justicia de Loja, se pierde como los otros en el mencionado río. Saliendo de la ciudad por la parte de oeste, se pasan como a un cuarto y medio de legua los ríos Plines, Riofrío, Neblí y otros, que después de derramar la amenidad y el verdor en las vegas por donde corren y de dar impulso a un martinete, un molino de papel, varios harineros y un batán, vienen a hacerse tributarios del Genil. A mas de estos arroyos hay otros muchos e innumerables manantiales de agua potable, pudiendo asegurarse que no existe en el término casa de campo ni cortijo, por elevados que estén, que no tengan alguno para su consumo y el cultivo de algún huerto de que proveerse de legumbres. Pero entre todos los manantiales el que merece particular mención, es el llamado de la Fuente Santa, de aguas delgadas, cristalinas, dulces y frías: la han tenido las gentes siempre por medicinal, con aplicación a las enfermedades cutáneas, no faltando tampoco apuntes antiguos de otras diversas curaciones obtenidas por su virtud; sin embargo, hoy no gozan de la reputación que tuvieron. El nacimiento, que algunos aseguran tiene flujo y reflujo, está recogido en un estanque cuadrado de piedra de cantería, el cual en el lienzo que sirve de cabecera al manantial, está adornado con varios medallones y escudos trabajados en 1569: antes de la invasión francesa de 1810 había cuartos para baños de hombres y mujeres. Inmediato a este manantial se descubrió en 1842 un cementerio con todos los caracteres de romano, muy semejante al que por igual tiempo se encontró a las inmediaciones de Granada. Por último, a la distancia de 1 ½ legua al oeste de la ciudad hay un rico nacimiento de agua salada, sumamente clara y pura, de que se hace muy buena sal, como tendremos ocasión de repetir en el párrafo de industria. A pesar de ser tan abundantes y buenas las aguas de este término, y de haber muchos telares de paño, carece Loja de lavaderos de lana y de la ropa blanca de uso común, teniendo las mujeres para hacer este trabajo que entrar en los arroyos con perjuicio de su salud y de la decencia.

CAMINOS Y CORREOS. De los primeros solo hay de ruedas los que se dirigen por esta ciudad a Sevilla, Málaga y Granada, bastante malos e incómodos, a excepción de la parte del de Málaga abierta desde 1826 a 1828, la cual está mejor conservada y tiene peones camineros. El de Granada está reparándose en la actualidad, haciendo notable falta un puente sobre el río Cacín, a 2 leguas de Loja, por ser sus avenidas crecidísimas en tiempo de lluvias, llegando hasta el caso de cortar todas las comunicaciones pro espacio de algunos días hasta que bajan las aguas. Los demás caminos son de herradura llenos de precipicios, con especialidad el de Priego (5 leguas), con quien Loja y los pueblos limítrofes están es frecuente relación por el tráfico de granos y aceites, y que si se hiciese carretero acortaría la distancia que ahora hay de la ciudad a Madrid (como ya lo dijimos en el artículo de partido judicial), poniendo a aquella en comunicación directa con la provincia de Córdoba. Hay estafeta o administración subalterna de correos, en la que se recibe diariamente el general: los de Cádiz, Sevilla y sus carreras llegan los martes, jueves y sábados, y aguardan al de Málaga para continuar a Granada y Levante.

PRODUCCIONES. Trigo, cebada, habas, garbanzos, habichuelas, lentejas, maíz, escaña, avena, yeros, cáñamo, lino, seda, aceite, vino y toda clase de frutas y hortalizas, de que se extrae mucha parte a los pueblos inmediatos. El vino y el aceite no bastan para el consumo de la ciudad, y se importan, el primero de la parte de Málaga, y el segundo de Lucena, Rute e Iznájar. La cría de ganado no es muy abundante, aunque no faltan yeguas, vacas, burras, ovejas y cabras; abundan las perdices, conejos, liebres y toda clase de caza, habiéndola también de entrada o paso, como son tórtolas, codornices, zorzales, cascanueces y otras. El arbolado de encinas y quejigos, que hasta principios del presente siglo formó una gran parte de la riqueza del país, ha quedado casi reducido a la nulidad, por las incesantes e inconsideradas cortas que se han hecho para carbón y leña; lo mismo ha sucedido con los alcornoques y madroñales, si bien en los cortijos de propiedad particular, en las riberas del Genil y en las de los arroyos, se crían elevados chopos, álamos negros y blancos, y en las huertas excelentes nogales y cerezos, cuyas maderas se emplean en muebles de lujo. Hay colmenas de buena miel, y se hace una regular cría de gusanos de seda, aunque todavía no se han introducido los triboltinos ni las moreras multicaulis. También se crían lobos, zorras, gatos monteses, garduñas, águilas, primillas y otros animales dañinos; conservándose apuntes de haber producido este suelo grana mas estimada que la de Génova.

INDUSTRIA Y COMERCIO. Pueblo de ricas producciones en sedas, cáñamos y linos, abundantes aguas, y a la distancia de 11 leguas del puerto de Málaga, su industria debería estar más adelantada que en otros que no cuentan con estos elementos. Sin embargo, tiene 21 fábricas de paño de diverso número de telares para uso de las gentes de su campo y de la comarca; 2 grandes de costales y hardas, 3 molinos de papel blanco común, 4 batanes, 1 martinete de cobre, hilazas de seda, muchos telares de lino, cáñamo y picote en que se ejercitan las mujeres; 22 molinos harineros, 9 de aceite, 3 tenerías o fábricas de curtidos, 2 molinos de chocolate, varias piedras para lo mismo, 3 tintes, 3 alfarerías ordinarias, y un buen taller de sillas,. La fábrica de sal, de que anteriormente hicimos mérito, es de las mejores de Andalucía por un grande almacén en que pueden depositarse de 30 a 40.000 fanegas, y pertenece al Gobierno, que por medio de empleados obtiene de 14 a 15.000 fanegas anuales de sal; en este establecimiento hay una capilla con un capellán dotado con 100 ducados. Se trabaja, aunque todavía sin resultado, en 2 minas de hierro, único mineral que se ha encontrado después de repetidas investigaciones. Se cuentan 13 tiendas de géneros en que se venden paños de todas clases, telas de lana, seda, algodón e hilo, quincalla y objetos de lujo; además hay las necesarias de comestibles, vino, etc. De la parte de Priego acuden a vender granos, de la de Málaga a comprarlos, y de Vélez Málaga con ricos pescados del Mediterráneo. Desde tiempo inmemorial se celebra en los días 28, 29 y 30 de agosto una feria muy concurrida, en que se trafica especialmente con ganados, y se vende además toda clase de comestibles, bebidas y dulces en el paseo de El Haza. Por San Andrés hay un mercado de cerdos casi únicamente para la ciudad y su término.

POBLACIÓN, RIQUEZA Y CONTRIBUCIÓN. 3.203 vecinos, 14.957 almas. Capacidad de Producción: 36.120.000 reales. Impuestos: 1.670.000. Contribución: 290.413. El Presupuesto Municipal ordinario asciende a unos 90.000 reales y se cubre con la producción de propios y arbitrios, y el déficit por repartimiento vecinal.

HISTORIA. Quien guste ver los esfuerzos con que el capricho ha querido en algún tiempo ilustrar el origen e historia de las poblaciones, por lo que respecta a Loja, puede acudir a Pablo de Céspedes y particularmente a un manuscrito del obispo D. Juan Seco, citado aún por los encarecedores de esta ciudad, habiéndolo visto en la biblioteca del convento que en la misma tenían los observantes de San Francisco. Allí se le hallará figurando desde la población de España, con los nombres de Alfella, Tricolia, Civis, etc. y mil consejas que son de orillar.  Hay también quien atribuye su fundación a los romanos, quienes dicen, la llamaron Larinis, y tampoco es exacto: nombre es este que no aparece en monumento alguno de la antigüedad. Otros, creyendo también averiguada la existencia de Loja desde los tiempos más remotos, conjeturan ser la ciudad Ilípula, a cuyo nombre unió Plinio su equivalente latino Lans; y esto es otro error; pues a Ilípula debe buscarse en situación distinta, probablemente en las Paulinas. Tenga en hora buena Loja, a pesar de todo, antigüedad romana, indicada por las antiguallas y monedas de aquel tiempo que en ella se han descubierto; mas nos es desconocido hasta el nombre que la distinguiera: nada puede asegurar quien se ocupe como es debido de su historia, hasta la época a que se remite su nombre actual, conocidamente árabe. Por los años de 890 aparece ya mencionada en las crónicas árabes, habiéndose extendido por la terr. El hermano de Said ben Soleinman ben Gudhi, acaudillando los rebeldes después de haber fenecido Suar ben Hambdun en la batalla de Elvira: fue Said arrollado por las tropas del emir de Córdoba. El rey D. Fernando III tomó a Loja por asalto en 1226: sus defensores se retiraron al castillo donde trataron de esperar ser socorridos entreteniendo a los cristianos en negociaciones su rendición; pero fue igualmente asaltado, y pasados todos a cuchillo, volcó Fernando sus murallas, y la abandonó por lo difícil que debía serle su conservación. Fue reparada por los musulmanes y en el año 1234 se apoderó de ella Ebn el Ahmar, haciéndose independiente de la autoridad de Córdoba. Por los años de 1430 la sitiaron y estrecharon mucho los cristianos, quienes arrollaron un cuerpo musulmán que acudía a socorrerla. En 1482 asentó, su campo D. Fernando junto a sus arrabales por la parte del río Genil, lugar poco a propósito para extenderse la caballería. Los moros contaban dentro de la ciudad 3.000 jinetes con su valiente capitán llamado Alatar: hicieron varias salidas, y habiendo causado mucha pérdida a los cristianos, les obligaron a levantar el cerco: murió en la pelea el maestre de Calatrava, cuya memoria conserva Loja por una humilde cruz de piedra que hay descuidada en el mismo sitio en que según tradición cayó muerto. Volvió Fernando sobre Loja en 1486. Boabdil le salió al encuentro, pero fue obligado a encerrarse en la plaza. Colocaron los cristianos su artillería y cuando se disponían a dar el asalto, capitularon los moros, quienes entregaron la ciudad (día 28 de mayo), saliendo libres con sus efectos para Granada, a donde pasaron escoltados por tropas de Fernando. Dispuso este que se restaurasen sus fortificaciones, y en 4 de junio la erigió ciudad concediéndola los privilegios de Córdoba con otros más, que las reformas hechas en los órdenes administrativo y económico han derogado. Para su gobierno y el reparto de sus tierras y casas, fue nombrado en el mismo día, con otros alcaldes y justicia mayor, D. Alvaro de Luna, nieto del célebre condestable de este nombre. Después por real cédula expedida en Jaén a 7 de mayo de 1489, continuando de Justicia Mayor el mismo D. Alvaro, se eligieron para aquel año nueve regidores y seis jurados, reservándose los reyes el nombramiento de los que hubieran de ser en los años ulteriores. Enajenados de la corona estos oficios, mas tarde vinieron a ser patrimonio perpetuo de familias y objeto del comercio de los particulares que los compraban a sus antiguos poseedores, mas para su utilidad y aprovechamiento particular, que para atender en su desempeño al procomunal: sistema repugnante que justamente vino a caer para siempre siguiendo el curso de los sucesos generales de España. Los reyes Católicos la concedieron además por escudo de armas el que conserva reducido a representar dos grandes montañas por entre las cuales corre un río que pasa por bajo de un puente sobre el que hay un castillo; y de una a otra montaña se ve una cadena de la que pende una llave dorada con el mote Loja flor entre espinas. De este emblema uso también su sociedad económica en los pocos años de vida que tuvo, creada en 1800. En todas las ocasiones que la patria ha llamado a sus hijos y le ha pedido auxilios, Loja se los ha concedido como amante de su libertad y de la independencia nacional. En 1808 armó un batallón de 700 plazas, dándole su nombre, sin dejar por esto de acudir con copiosos donativos a la capital de la provincia, para contribuir a los gastos de la guerra contra los franceses. Dominada y ocupada en 1º de febrero de 1810 por el ejército imperial a las órdenes del general Sebastiani, estuvo subordinada a los magistrados que estos la dieron, hasta 6 de septiembre 1812 que a la retirada del mariscal Soult, fue socorrida por el 4º ejército español, a las órdenes de los generales Ballesteros y actual príncipe de Anglona.

Como es ameno y fecundo el país en el orden natural, ha producido en el moral también sujetos distinguidos. Fue beneficiado y vicario de Loja el Ilmo. D. Pedro Ramírez Alba, arzobispo de Granada. De la misma fueron el Ilmo. D. Juan Seco, primer arzobispo de las Charcas; el Ilmo. Sr. D. Sebastián Quintero, obispo de Galípoli, el Ilmo. D. Fr. Feliciano Palomares, obispo electo, confirmado primero para Santa Fe, y después para Málaga; el Ilmo. D. Diego Rojas, obispo de Murcia y presidente del consejo de Castilla; el Ilmo. D. Francisco Perea y Porras, arzobispo de Granada, fue oriundo de Loja. En el orden judicial se han distinguido también D Diego de Rojas, presidente del Consejo de Indias; D. Diego Ruiz Espejo, consejero de Castilla; D. José López de Cózar, honorario del Supremo Tribunal de Justicia y regente de la audiencia de Granada. En lo militar debe citarse al teniente general Don Pedro Ruiz Espejo, a Diego de Vega, y particularmente el actual presidente del Consejo de Ministros, capitán general, duque de Valencia, D. Ramón María Narváez. En las letras y otros destinos se han distinguido Fr. Manuel de Cuenca, embajador extraordinario del rey Felipe IV; D. Antonio Corrades, doctoral de Gandía y deán de Málaga y D. Miguel Raigón, canónigo de Gandía, arcediano y provisor de Granada y D. Francisco de Paula Osorio.


Loja: Partido Judicial 1845


LOJA: part. jud. de entrada, en la prov., dióc., aud. terr. y c. g. de Granada, compuesto de la c. que le da nombre, con la ald. de Zagra, y de las v. Huétor Tajar, Salar, y Villanueva Mesia, que forman 4 ayunt.

Srr. en la parte O. de la Prov., confina por N. con el part. de Montefrío; E. los de Santafé y Alhama; S. el de Colmenar (prov. de Málaga), y O. con el de Archidona de la misma prov., extendiéndose de O. a E. 4 leg. y otro tanto de N. a S. Los vientos más frecuentes son los de E. y O.; los del N. y NO reinan poco, y raras veces los del S. Los del E., llamados  en el país solanos, son secos y fríos en el invierno y bochornosos en el estío, quemando en ambas estaciones, y cuando son fuertes, los campos, y produciendo en las personas inflamaciones y otras enfermedades de este orden y aun mas graves. Los del O., húmedos, en el invierno, por ser en general los que ocasionan las lluvias, son refrigerantes y consoladores en el calor: los del N. y NO. glaciales; y cálidos, sofocantes y hasta tempestuosos los del S., procedentes del Africa. La atmósfera es clara y despejada; el CLIMA templado y apacible, experimentándose subida del calor en el estío a 32 y 35 grados. R., y bajando de cero en el invierno.

Su TERRITORIO aunque erizado de montañas y sierras por sus lados N. y S., lindantes aquellos con Algarinejo y Montefrío, y estos con Alhama y Zafarraya, dejan buenas y amenas vegas, tanto en Loja como en Huétor Tajar, Villanueva Mesía y Salar, siendo espaciosas y fecundas la de Plines que se encuentra al dirigirse a Loja por la parte O., y las de Bazán y Calardos, pasada la c. a la orilla del r. Genil, y a la izq. del camino de la misma a  Granada. Las montañas más elevadas al N. son el cerro de Tiravira, Torre Martilla, Cerro Gordo, y el  Hacho, de Moya o Alto, y por el S. Nevazo Largo, Sierra Gorda, donde se crían víboras, Pajonares, Cabreras, Sopalmillo, la Loma de la Leche, muy florida en la primavera, y el puerto de Alfarnate. A fines del siglo último se hallaban pobladas de encinas, quejigos, robles y madroños, pero hoy carecen de este arbolado, que sólo se encuentra en los cortijos de propiedad particular, y en los Chorreros de Zagra, alcornocales muy gruesos y de grande elevación, de que se saca muy buen corcho. El monte bajo es de mata negra, retama, majoleto o espino prieto, romero, aulagas, almendros agrios, cornicabra y piorno; no faltando yerbas medicinales, como la centauro, malvabisco, mejorana, tomillo, manzanilla, salvia, solano dulcamara, peonia  y otras; criándose además álamos negros y blancos, chopos copudos y elevados nogales, y gruesos cerezos para construcción y muebles. A mas de las canteras de cal y yeso, que son de las mejores, las hay de panalizo blanco y rosado en el Cojín de Loja, para piedras de molinos harineros; la blanca escrita de Manzanil en la misma jurid., la arenisca y tosca en Cañada alta, para columnas, pilas y sillares; y el jaspe encarnado en la Cañada del Junco, junto a Salar y a 1 leg. de Loja, para piedras de molinos aceiteros, portadas, buenos zócalos, mesas y otros usos de lujo y comodidad. No hay minas en estado de explotación, a pesar de haberse denunciado muchas en los años del 1841 y 1842, y de haberse formado para su beneficio varias sociedades, que se disolvían a poco de su instalación. En sus ensayos lo que se ha hallado ha sido hierro, especialmente en la llamada del Cura y en el pago de Albarracín de Loja, que lo da con abundancia y de buena calidad.

El r. Que atraviesa el part. es el Genil, que entra en él de E. a O. procedente de Granada, por térm. de Villanueva Mesía, cuyas casas lame dejándolas a la der.; después sigue a Huétor Tajar, colocado en la misma sit. que aquella y atravesando su campo, llega a Loja, dejándola a su izq., pasa por su gran puente y sigue a Iznájar,  que es de la prov. de Córdoba. En Villanueva Mesía y Huétor, tiene barcas para la comunicación de sus labores al lado izq. Del r., y el camino general de Loja y Málaga para Granada. Los otros r. o arroyos mas notables, son: el Cacín y el Salar que proceden el primero de varios manantiales que nacen, en las sierras de Alhama y se reúnen en los tajos que le dan nombre, cortando luego el camino de Granada a Loja a 9 leg. de dist. de esta;  corre luego de S. a N. y va a unirse al Genil frente a Villanueva Mesía: en las temporadas de aguas o lluvias es invadeable. El segundo nace por encima del Salar, y recogiendo a su descenso pequeños remanentes de agua de otros varios puntos inmediatos, pasa por el camino de Granada a 1 leg. a Loja a buscar el Genil, frente de Huétor y en dirección de S. a N. A la parte opuesta, pasado el Genil, se hallan los arroyos Bilanos y Pesquera: aquel tiene su origen en el term. de Montefrío, y desagua en dicho r. por el lado superior de Huétor, corriendo de N. a. S.; y él otro en la jurisd.  de Algarinejo que haciendo una tortuosa y variada carrera, por los campos de Zagra, va al Genil por mas arriba del cortijo de Tiravira, 1 1/2 leg. al O. de Loja. Las aguas de este último r. en nada se utilizan; pero sí las de los arroyos, que sirven para riegos y molinos harineros. Las aguas medicinales que mas se conocen, son las de la Cerradura en Zagra, llamadas así por estar los tres manantiales que forman sus baños contiguos a un tajo que parece cortado a mano, para dar salida a las que bajan de la Viñuela y de Algarinejo, y que las dejaba como encerradas en aquel punto; su aplicación es para enfermedades cutáneas leves, y su composición el sulfato de magnesia, hallándose sobrecargadas de azufre.

Los CAMINOS que cruzan este part. son, el general de Granada a Málaga, procedente de Madrid; el carretero de Granada a Sevilla; y varios otros de herradura, llenos de precipicios para Ronda, Lucena, Priego, Alcalá la Real, Alhama y Vélez Málaga; no debiendo perderse de vista que el camino mas corto de Málaga a Madrid, sería por Loja a Priego y Alcalá la Real, pues que ahorraría el rodeo de 8 leg. que ahora se emplean yendo de Loja a Granada, y de aquí a Jaén y Madrid.

Las PRODUCCIONES son: trigo, cebada, habas, garbanzos, habichuelas, maíz, yeros, escaña y toda clase de legumbres, frutas, aceite y vino. En los granos hay sobrantes que se exportan a Málaga, su costa y otros puntos; los vinos y aceites no bastan para el consumo; se importan aquellos de Málaga y Lucena, y estos, de la última y de otros varios pueblos de la prov. de Córdoba. La miel blanca también es abundante; y la batata, naranja, higos, pasas, y la miel de cañas o de prima, van de Málaga, Vélez Málaga, Nerja y otros pueblos de la costa. No falta caza de conejos, liebres, perdices, chorchas y volatería de entrada; ni pesca de truchas, barbos, anguilas, cangrejos, pececillos, bogas y en alguna ocasión la nutria, cuadrúpedo anfibio del Genil; de pescado marítimo provee el Mediterráneo por Málaga, y Vélez Málaga.

 La ocupación principal de los moradores de este partido es la agricultura. Sin embargo, en su capital Loja hay grandes y ricas cordonerías, cuyos dueños, a más de surtir la población y las inmediatas, concurren con los efectos de su obra a las ferias de Mairena, Ronda, Villamartín, Cañete de las Torres. También hay en la misma varios telares de paño burdo y aún más fino para el uso de los trabajadores del campo; y en ella, como en, los pueblos de su demarcación, telares de lienzos caseros de cáñamo y lino de mucha duración, almonas, alambiques de aguardiente, un martinete, tres molinos de papel, diez aceiteros y 28 harineros. El cultivo de cáñamo y lino no se hace en general a pesar de ser muy buenos los que se cogen;  y la cría de gusanos de seda es cortísima y está muy atrasada.

ESTADÍSTICA CRIMINAL. Los acusados en este part. jud. en el año 1843 fueron 69, de los que resultaron absueltos de la instancia 2, libremente 2, penados presentes 52, contumaces 13, reincidentes en el mismo delito 7, y entro diferente 7; de los procesados 16 contaban de 10 a 20 años de edad, 38 de 20 a 40, y 2 de 40 en adelante; 66 eran hombres, y 3 mujeres; 38 solteros, 18 casados, 1 sabía leer, 12 leer y escribir, y 44 ignoraban lo uno y lo otro; 1 ejercía profesión científica o arte liberal, y 55 artes mecánicas; de 13 de los acusados no consta la edad, el estado ni el ejercicio, y de 12 la instrucción.

En el mismo periodo se perpetraron 40 delitos de homicidio y heridas con 4 armas de fuego de uno lícito, 19 armas blancas permitidas, 3 prohibidas y 14 instrumentos contundentes.


Loja: Cuadro de Distancias 1845


Concluimos con la siguiente escala de dist. y cuadro sinóptico.

LOJA

 

 

 

 

 

 

1 ½

Huétor Tájar

 

 

 

 

1

½

Salar

 

 

 

 

2

½

1

Villanueva Mesía

 

 

1 ½

3

2 ½

3 ½

Zagra

 

 

8

7

7

6

9 ½

Granada, cap.

68

69 ½

69

70

66 /2

68

Madrid

NOTA.- La distancia de Loja a Madrid está tomada por Priego a Alcaudete, Matos y Jaén, en cuyo caso se ahorra la jornada de 8 leguas de Loja a Granada.


 

Loja Histórica